Rincón del Motor
El Hidrógeno, ¿Nueva forma de
Combustible?
El hidrógeno ha sido un combustible confiable por varios años, desde su uso como un gas doméstico en muchas casas en el siglo XIX hasta los poderosos motores de los cohetes espaciales de hoy.
Ahora, con el desarrollo de la celda de combustible, el hidrógeno tiene la gran oportunidad de convertirse en el mayor portador de energía para nuestra sociedad.
Utilizar la tecnología del hidrógeno tiene muchas ventajas:
No produce contaminación ni consume recursos naturales.
El hidrógeno se toma del agua y
luego se oxida y se devuelve al agua. No hay productos secundarios ni tóxicos de
ningún tipo que puedan producirse en este proceso.
Seguridad. Los sistemas de hidrógeno tienen una historia de seguridad muy
impresionante. En muchos casos, el hidrógeno es más seguro que el combustible
que está siendo reemplazado. Además de disiparse rápidamente en la atmósfera si
se fuga, el hidrógeno, en contraste con los otros combustibles, no es tóxico en
absoluto.
Alta eficiencia. Las celdas de combustible convierten la energía química
directamente a electricidad con mayor eficiencia que ningún otro sistema de
energía.
Funcionamiento silencioso. En funcionamiento normal, la celda de combustible
es casi absolutamente silenciosa.
Larga vida y poco mantenimiento. Aunque las celdas de combustible todavía no
han comprobado la extensión de su vida útil, probablemente tendrán una vida
significativamente más larga que las máquinas que reemplacen.
Modularidad. Se puede elaborar las celdas de combustible en cualquier
tamaño: tan pequeñas como para impulsar una carretilla de golf o tan grandes
como para generar energía para una comunidad entera. Esta modularidad permite
aumentar la energía de los sistemas según los crecimientos de la demanda
energética, reduciendo drásticamente los costos iniciales.
Cientos de compañías en todo el mundo están trabajando en celdas de combustible.
Las bases son fuertes. El país que desarrolle tecnología para Celdas de
Combustible tendrá la llave para la siguiente generación de producción de
energía. 
Las celdas de combustible son una familia de tecnologías que usan diferentes electrólitos y que operan a diferentes temperaturas. Cada miembro de esa familia tiende a ser más apropiada para ciertas aplicaciones. Por ejemplo, las celdas de combustible de membrana eléctrica polimérica han demostrado ser apropiadas para su aplicación en autos.
A diferencia de las baterías, una celda de combustible no se agota ni requiere recarga. Producirá energía en forma de electricidad y calor mientras se le provea de combustible. El único subproducto que se genera es agua 100% pura.
Consiste en
dos electrodos separados por un electrolito. Oxígeno pasa sobre un electrodo e
hidrógeno sobre el otro. Cuando el hidrógeno es ionizado pierde un electrón y al
ocurrir esto ambos (hidrógeno y electrón) toman diferentes caminos hacia el
segundo electrodo. El hidrógeno migra hacia el otro electrodo a través del
electrolito mientras que el electrón lo hace a través de un material conductor.
Este proceso producirá agua, corriente eléctrica y calor útil. Para generar
cantidades utilizables de corriente las celdas de combustibles son "amontonadas"
en un emparedado de varias capas.
En términos sencillos, las celdas de combustible combinan químicamente los gases de hidrógeno y oxígeno, para así producir agua y energía.
Autos movidos a partir de celdas de combustibles se encuentran en una etapa temprana de desarrollo comparados con autos eléctricos movidos con baterías pero son considerados como una alternativa muy atractiva. Los primeros ofrecen las ventajas de un auto eléctrico provisto de baterías, pero pueden ser reabastecidos de combustible muy rápidamente y su rango de alcance es mayor que aquellos con baterías. Adicionalmente, autos con celdas de combustible producirían menos emisiones de gases que producen efecto invernadero (considerando las emisiones asociadas con la recuperación de la fuente primaria).
Las Celdas de Combustible podrían reemplazar a los motores de combustión interna en automóviles, autobuses, camiones y aún embarcaciones y locomotoras. Autobuses y autos trabajando con celdas de combustibles se encuentran ya funcionando y más aún están en camino de hacer lo mismo.
Las Celdas de Combustible podrían dar la potencia del superauto del mañana - más limpios, silenciosos y más eficientes que los autos a gasolina y con un mayor rango y menores tiempos de recarga de combustible que los autos eléctricos movidos por baterías. Los beneficios serían extraordinarios en términos de seguridad de energía, aire limpio y la creación de cientos de miles de empleos.